Tomarse un descanso no es abandonar un viaje.
Hemos esperado hasta ahora para tomar partido sobre lo que está ocurriendo en Italia —y en el mundo. Estamos afrontando una emergencia cuya dimensión aún se desconoce. La situación cambia día a día, al igual que las medidas gubernamentales. Es difícil prever. A proclamaciones y llamados a la calma, hemos preferido el silencio. Queríamos evitar añadir confusión a una situación ya confusa, hablando de algo que no conocemos. No somos médicos ni políticos: caminamos, contamos historias, avivamos emociones y experiencias. Las campanas están sonando para todos; es momento de detenerse, al menos por un tiempo, hasta que la emergencia pase. Si bien no sabemos hasta dónde llegará, sí conocemos las consecuencias (y no solo las económicas). Ahora debemos preocuparnos más por el bien colectivo que por nuestro interés personal. Los beneficios futuros superarán los costes de hoy. La solidaridad siempre ha sido un valor fundamental para nosotros, algo en lo que creemos de verdad.
Estamos viviendo un momento extraordinario. Podemos elegir rendirnos o aprovechar la situación para avanzar. No hay mal que por bien no venga. Es en las crisis cuando el ingenio, la creatividad y la resiliencia impulsan el cambio, demostrando hasta dónde puede llegar la capacidad humana. Tras este cierre vendrá una nueva apertura, más responsable; la gente volverá a moverse, a viajar, a reunirse y a apreciar las pequeñas cosas que ofrece nuestro país. Cuando todo esto termine, lo primero que haremos será salir a la calle, a caminar, acompañados de un amigo, de nuestros padres o en solitario, disfrutando de un día soleado como el de hoy. Nosotros, la familia de Free Walking Tour Italia, estaremos ahí esperándote, como siempre.
Nos volveremos a encontrar donde ahora nos despedimos.














































































